Un blog propio
lunes, junio 27, 2005
  viernes, junio 24, 2005

La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbonas

Por: Eve Gil


Cuando Cristina Rivera Garza me invitó a participar de la I Semana Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbonas, creí que era una broma. Y sí, en efecto, fue una broma en la que ella quería que participáramos mujeres (poco más tarde se involucró a varones) inmersas en el mundo de las artes. Broma, no obstante, que habría de enriquecernos más de lo que cualquiera de nosotros suponíamos. Yo acudí a su llamado impulsada, más que nada, por la enorme admiración, respeto y amistad que siento hacia esta extraordinaria escritora tamaulipeca, incluso me dejé retratar con bigote y barba, yo, que no soy muy amiga de las cámaras que digamos e inútilmente he pretendido guardar mi anonimato. El caso es que algo me pasó cuando Cristina me adhirió la piocha de utilería. En colocarlas no se demora una más de cinco minutos y sin embargo basta esa sencilla maniobra para convertirse en otra persona. Lo primero que pensé al verme en el espejo, fue que me parecía a Rasputín (aunque poco más tarde me desengañarían: la mayoría coincidía en que me parecía a Jesucristo, lo cual no resulta tan divertido) y jugué con esa nueva identidad al momento de posar para Ivonne Venegas, toda una artista del lente. Aquello, le dije a Cristina (y lo repetiría días más tarde durante la lectura con la cual cerramos la Inquietante Semana), fue como escribir; como cuando se trabaja en un personaje al cual se le dota de características muy particulares, que al mismo tiempo tienen algo del propio autor. Como cuando se traviste una literariamente y se pone en las botas de un narrador varón. Las barbas nos permitieron a las artistas participantes (escritoras, dramaturgas, bailarinas, pintoras, performanceras, músicas, etc) hacer sobre nuestras propias personas lo que comúnmente ejecutamos sobre el lienzo, la partitura, el escenario o la página en blanco: convertirnos en arcilla de nosotras mismas, crear un nuevo carácter sobre nuestra identidad cotidiana.
Confieso que antes de formar parte del privilegiado coro de las mujeres barbonas (“barbonas” porque rima con “cabronas”, decidieron Cristina y la también escritora Adriana González Mateos), no imaginé que ello pudiera contribuir de forma tan íntima con mi creatividad, cosa que tanto yo como las demás participantes agradeceremos toda la vida a la creadora del concepto. Curiosamente, ni la propia Cristina sabía lo que removería con esta broma que, en principio, únicamente pretendía reunirnos en una especie de hermandad peluda. Cuando le pregunté de donde había surgido esa inquietud, la autora de Nadie me verá llorar simplemente respondió que era una forma de manifestarse contra una sociedad que decretaba que las mujeres debíamos aparentar mantener una piel inmaculada y libre de materia pilosa, siendo que hormonalmente estamos tan predispuestas como los mismos varones a generar vello. A mí me pareció divertido porque siempre he sido enemiga de la tortura de la depilación (ceras, pinzas, tiras, etc) y no pocas veces me había preguntado frente al espejo por qué debía pasar forzosamente por ello; porque esa función tan natural de mi cuerpo le resultaba tan aberrante al patriarcado, como de hecho resulta todo lo que tiene que ver con la anatomía y la biología femeninas.
Yo, sinceramente, no me atreví a salir a la calle con mis bigotes y mis barbas. Únicamente me dejé ver con mi disfraz en el evento llevado a cabo en la Casa Refugio Citlaltépetl, sin embargo, algunas de las participantes, como fue el caso de Francesca Gargallo, se dejaron ver con sus implementos. Según la propia Francesca, la actitud de la gente hacia la mujer barbona que ella representaba era una mezcla de reverencia y miedo, pero nunca mencionó la burla. Sus alumnos se mostraron más atentos y formales de lo habitual. El taxista que las llevó a ella y a su hija inclinó avergonzado la cabeza y mantuvo un férreo silencio durante el trayecto, respetando casi religiosamente a todos los semáforos. Son realmente divertidas las reacciones que provocan las mujeres barbonas. Por su parte, Cristina, Amaranta Caballero, Vizania Amezcua y otras artistas se atrevieron a salir barbonas a las calles de Monterrey, cerciorándose de filmar las reacciones que su paso levantaba, particularmente en los parroquianos de una cantina donde las atrevidas mujeres se metieron a beber una copa y jugar dominó. La mayoría masculina del recinto estaba francamente pasmada ante la presencia de tan peculiares hembras, no podían quitarles la mirada de encima, pero nadie se atrevió a molestarlas aunque si manifestaron discretamente su indignación. Una barbona, ni duda quepa, inspira una amalgama de emociones que van desde la sorpresa, pasando por la contrariedad y el temor. Ergo: la barba llevada por una mujer impone respeto.Me gustaron tanto las barbas, como, supongo, a la gran mayoría de las participantes, que públicamente clamé porque a las mujeres se nos permitiera participar de la metrosexualidad. ¿Por qué si un hombre tiene derecho a depilarse las cejas, teñirse el cabello, usar aretes y pintarse las uñas, y seguir siendo un símbolo sexual, una mujer no puede asimismo usar barba y bigotes?Entre las conquistas del feminismo nos quedan tres pendientes: el sacerdocio, la barba y el bigote.
Por eso, hay veces que permito al vello crecer desmesuradamente, experimentando una especie de complicidad conmigo misma, semejante al de las mujeres musulmanas que se maquillan aunque nadie las vea bajo la burka pues, aunque tímidamente, se manifiestan reacias a que la sociedad patriarcal y machista las moldee por completo. Para ellas, el rimel y el colorete son sus voces acalladas: para nosotras debieran ser los pelos. También las mujeres generamos pelo, sí señores y señoras, a veces tanto o más que algunos hombres, a veces igual de áspero y rizado, pero nuestra lampiña sociedad americana (las europeas quemaron los rastrillos junto con los sostenes) nos exige autoflagelarnos con ceras calientes, pinzas, navajas o tiras; aparentar que somos bebés, cuando mucho adolescentes; y nosotras, sumisas, nos sometemos a las sesiones de tortura que nos permiten ser lo que los demás quieren que seamos pero que, definitivamente, no somos. Actualmente no solo se nos exige arrasar de la piel del cuerpo toda impureza pilosa, sino también el rostro, por lo que las que estábamos tan IN en los años ochenta, con cejas a lo Brooke Shields, tenemos dos caminos: arrancarnos nuestras ex preciosas cejas o quedarnos pasadas de moda. Yo, naturalmente, he optado por lo segundo. Afortunadamente las modas son cíclicas. Las mujeres somos eternas.Definitivamente, no seremos libres de verdad mientras nos sometamos a la exigencia social de fingir ser lo que no somos: seres inmaculados. Pero no solamente deberíamos liberarnos de una vez y para siempre de todo lo que nos lastime, sino además adoptar barbas y bigotes si nos da la gana. ¿Por qué no? Ocultan los defectos y resaltan las virtudes mejor que el maquillaje.
Si tontos no son, los hombres: saben perfectamente que un bigote contribuye a suavizar unos labios duros o licenciosos y que una hermosa barba realza el marco del rostro y además, cubre barbillas demasiado estrechas o demasiado grandes, y quizá por ello pretenden privarnos radicalmente de tales atributos: de la real cosmética de los pelos.

evelinamaria@gmail.com 
viernes, junio 24, 2005
  EL UNIVERSAL
Artes Visuales

Mónica Mayer *
24 de junio de 2005


La inquietante semana de las mujeres barbudas

Allá por marzo me llegó un correo electrónico de la escritora Amaranta Caballero de Tijuana avisándome de un proyecto. Lo leí, sonreí y me apunté.

El mensaje era una convocatoria para participar en La inquietante (e internacional) semana de las mujeres barbudas. Era una invitación a "desmarcar el vello facial, apropiándoselo de formas lúdicas, inesperadas". Amaranta y sus aguerridas compañeras proponían "desmarcar el género, volviéndolo tan flexible y cambiante como es". Irreverentes como lo son, confesaban: "Se trata de hacer una travesura. Se trata de pasársela bien". En estos tiempos de agobio social y de violencia, una invitación así no sólo era una brisa fresca, sino una forma de resistencia virulenta (por aquello de lo contagiosa).

La manera de participar era sencilla. Había que enviarle una foto por correo electrónico a Amaranta, a Cristina Garza o a Margarita Valencia y ellas se encargarían de ponernos barbas virtuales. De ahí en adelante fue como una bola de nieve. Empezaron a surgir textos y videos. Decenas de mujeres (y hombres) enviaron sus fotos. La tentación también le llegó a la revista Tentación. Échele un ojito mañana que la reciba con su periódico. La red de complicidades creció.

El proyecto surgió cuando Cristina Garza vio la obra de las artistas visuales Ana Mendieta (Cuba, 1948-Nueva York 1985) y de Zoe Leonard (Nueva York, 1961) pero la excusa podría haber sido el extraordinario cuadro de La mujer barbuda del pintor español José de Ribera (1591-1662) o alguno de los performances con barba de la mexicana Pilar Villela (México, 1972). El hecho es que la idea (y la realidad) de la mujer barbuda sigue siendo inquietante y atractiva, aterradora y lúdica. Es material de primera para el arte.

Reflexionar sobre las barbas femeninas nos puede llevar por muchos caminos. Cuestiona los cánones de belleza que consideran el vello como algo sucio, obsceno: por algo hay tanto producto para depilarse. Descubre nuestro miedo a la diferencia: la barbuda ha sido bruja, personaje de circo, fenómeno. Incluso hay un viejo refrán que dice, "a la mujer barbuda, de lejos se la saluda". Pero también impugna las muy limitadas ideas de identidad y de sexualidad que acepta la sociedad.

El clan de barbudas está haciendo su primera aparición en la Casa Refugio Citlaltépetl (Citlaltépetl 25, colonia Condesa). Ahí se exponen fotografías de Mariano Aparicio e Yvonne Venegas, de escritoras, académicas, artistas, etcétera. con barba (entre ellas Marta Lamas y Myriam Moscona) y las fotos intervenidas por Amaranta Caballero que también están en www.unblogpropio.blogspot.com.

Hay videos de Adolfo Estrada, Maggie Valencia, Elena Escobedo y Xóchitl Zepeda y una veintena de textos de las participantes. La exposición se inauguró el 18 y termina mañana. Anoche hubo una lectura de textos.

Otras de las barbudas/os son Sandra Lorenzano, Carla Faesler, Mónica Nepote, Rocío Cerón, Mónica Szurmuk, Maritza López, Amelia Suárez, Ishtar Cardona, Bárbara Colio, Cristina Peri Rossi, Vizania Amescua, Ana Clavel, Patricia Vega, Adriana González Mateos, Noé Morales, Luis Felipe Lomelí, Françoise Roy, Francesca Gargallo, Elena Guiochins, Juliana Faesler y Abril Castro, que fungió como curadora.

Por lo pronto, ya estoy usando mi barba. Es una piochita monísima. He descubierto que traer barba se siente calientito. Es un antifaz protector, de ahí que también dé poder. La barba es una máscara, pero qué rico es acariciarla (por algo llevo 30 años con Víctor Lerma). Ahora acaricio su rostro, pero también el mío.

*Artista visual.
http://www.pintomiraya.com.mx 
  La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbudas.
Inauguración: 18 de junio; Casa Refugio Citlaltépetl. México, D. F. 18:hrs


Por: Amaranta Caballero Prado

I

MASTIC HIDROSOLUBLE*

— No inhales. El olor es un poco fuerte.
— Aaaah…
— No inhales.

Presioné los mechones de pelo sintético sobre la barbilla y el labio superior. Ellas hacían gestos debido al picor en la nariz, no precisamente de los vellos sintéticos que se adherían, sino al fuerte olor químico de la goma blanca. Una de ellas enrojeció y los ojos le empezaron a llorar bastante. Exceptuando a una con quien en otra ocasión había cruzado algunas palabras y un baile a medias, yo no conocía a ninguna de las mujeres que se acercaron para que las barbara esa noche. Sin embargo, mis yemas presionando el pelo artificial sobre sus rostros trabajaban como si aquellas mandíbulas, mejillas y labios superiores fueran arcilla moldeable donde el nacimiento del vello tuviera desde siempre un lugar -imprevisible- pero al fin, lugar. Y donde mis manos, dedos, yemas encontraran, indómitos, precisos, la conexión capilar bajo la primera capa de piel suave.




II

LAS CONDESAS

Vizania y yo bajamos del carro una calle frente a la casa donde se llevaría a cabo la inauguración de La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbudas. La tarde había caído y los árboles de esa colonia esperaban ver pasar seguramente a alguna Condesa. No hubo tal. Pero esos árboles al igual que las personas que caminaban sobre las banquetas vieron pasar una tras otra, con paso firme y desinhibido a las mujeres barbonas. Envueltas varias de ellas en sedas coloridas, frescas, transparentes. Ropas con olanes y zapatillas casi todas aguja. Cabelleras perfumadas y manos femeninas acariciando gozosas los bigotes y las barbas que a cada una le enmarcaban, esa tarde, las miradas delineadas con rimmel y sombras.

- Pssst . . . pssst
- Pssst . . . pssst . . . mamacitas . . . pssst . . . pssst

Dijeron un trío de hombres que se encontraba sobre la banqueta arreglando un carro. Nosotras, sonriendo, acariciamos nuestras barbas. Guiño.



III

LA EXPOSICIÓN


Dentro de la casa, sobre la escalinata en “L” los rostros vellísimos colocados con perfecta medida. Dentro de las salas los rostros vellísimos, profesionales, enmarcados y observadores. Cada una de las Mujeres Barbonas desde su sitio sabía que la gente ajena y lampiña se asomaría a verlas. La incredulidad era un punto a parte. La escena, como obra de teatro se realizó afuera. Los textos, como los vellos y vellas, por todas partes. La imagen en video transmitiendo a una mujer barbada, sentada en el metro de Madrid y caminando oronda entre la gente: No tengo un pelo de tonta. Hermosa espalda.

Un hombre con la mitad de la barba en azul observaba la escena.

La mitad. La barba. El vello. La pregunta: ¿Y si una mujer se pone barba, oculta su verdadero rostro?

Yo, dartagñánica. Con bigotes dalinescos y mirada horizontal. Realmente guapo, esplendorosa. Neo Gioconda Velli. Duchampiana. Barbando a mujer embarazada:

- Esto lo sabrá tu hijo. Dijo el padre.
- Pero por supuesto. Riendo contestó la madre.
- Pónme un poco más de vello sobre la barba. Ella me dijo.







* Mastic: Es un pegamento para postizos totalmente incoloro. Se puede aplicar para barbas, postizos de cabeza y cejas. No se debe aplicar para el pelo natural. También existe hidrosoluble que se retira con agua y se puede utilizar para tapar cejas y pelo.





18 de junio de 2005
México, D.F. 
lunes, junio 20, 2005
  HOY EN VENTANA 22


Canal 22
Inauguración de la Semana Inquietante e Internacional de Mujeres Barbadas
19:00 hrs (hora de México)


No se lo pierda!! 
  Tienen barbudas encuentro mundial

Se reúnen en la Casa Refugio Citlaltépetl
Por Sergio R. Blanco
Grupo Reforma
Ciudad de México (20 junio 2005).-

"Nunca me habían volteado tanto a ver como hoy", expresó la dramaturga Bárbara Colio (Mexicali, Baja California 1969) mientras atusaba el extremo de la larga barba castaña que emergía de su cara. Colio fue una de las más de 20 mujeres que se reunieron la tarde del sábado en la Casa Refugio Citlaltépetl (ubicada en Citlaltépetl 25, Col. Condesa) para celebrar la Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbudas.

La creadora, que había salido de su casa luciendo un vestido negro, estrecho y corto, unos zapatos de tacón de aguja y una tupida pelambrera facial -sin bigote- escuchó mientras caminaba por la calle hacia el recinto, cómo un señor increpaba: "¡ahí están las mujeres vestidas de hombre!".

Colio se detuvo, extendió sus manos a lo largo de su atuendo femenino, y respondió: "¿realmente, usted cree que estoy vestida como un hombre?"

"Pues trae barbas", contestó el señor.

Provocar la ambigüedad de los roles a través de la interacción lúdica con un elemento asociado a la masculinidad -e incluso a la sabiduría- es uno de los hilos conductores del encuentro, explicó la también barbada Cristina Rivera Garza, una de las promotoras.

"Hay muchos propósitos, desde cuestiones enraizadas en investigaciones de echar relajo, como vernos con asombro, o como simple o muy complicadamente lanzarnos hacia la otredad jugando con nuestro rostro", indicó la escritora.

El proyecto -que fue anunciado por Rivera Garza y la escritora Adriana González Mateos la semana pasada en el marco de las Jornadas del Colegio de Filosofía, Letras y Humanidades de la Universidad del Claustro de Sor Juana- ha involucrado a más de 90 personas, hombres y mujeres, de distintas generaciones.

"Hemos hecho este ejercicio por puro gusto, por salir y ver cómo producimos socialmente la mirada de asombro, a veces de rechazo, de duda o de complicidad también", expresó Rivera Garza.

A través de 23 imágenes impresas sobre papel que recrean a mujeres barbudas en diversos contextos, los fotógrafos Mariano Aparicio e Yvonne Venegas abordan el cambio de significado de los cuerpos cuando se traspasa el límite de las características atribuidas convencionalmente a cada género.

En las paredes de la casa refugio también se exhiben decenas de fotografías que el público envió al sitio web www.unblogpropio.com y que fueron dotadas de pelo en el rostro al ser intervenidas por Amaranta Caballero Prado.

Un video de Adolfo Estrada, Maggie Valencia, Elena Escobedo y Xóchitl Zepeda refleja situaciones cotidianas -como jugar al dominó, o conducir un automóvil- efectuadas por mujeres con barba.

Cuenta una leyenda que la primera mujer de largo vello facial surgió porque desobedeció a sus padres y fue castigada con una extensa barba que la marcó como un fenómeno desviado. Esa rebeldía, evocada en un ambiente distendido, fue celebrada la tarde sabatina con barbas postizas por poetas, ensayistas, narradoras, periodistas y comunicólogas, quienes no saben todavía si la Inquietante Semana volverá a celebrarse el próximo año. 
  NOTÉRRIMA DE PELOS!
(y ahora sí que Con Pelos y Señales)

Lunes 20 de junio de 2005

Reivindican el derecho a desobedecer las intolerancias

Irrespetuoso comienzo de la Semana de las Mujeres Barbudas
Arturo Jiménez

De pelos y vellísimas lucieron una veintena de narradoras, poetas, periodistas, académicas, fotógrafas y artistas visuales durante la inauguración de la muy anunciada Inquietante e Internacional Semana de las Mujeres Barbudas, en la Casa Refugio Citlaltépetl. (La Jornada, 12/05/2005).

Estamos aquí, leyó la escritora Cristina Rivera Garza, en nombre de todas las barbonas y bigotonas, quienes cayeron en esa (des) gracia por desobedecer a sus padres y a todo tipo de intolerancia, y enlistó:

"Para mirarnos con asombro, para cruzar definiciones de género como quien cruza la calle, para echar relajo, para celebrar cierta masculinidad propia (y cierta ajena), para ser monstruosas (o para dejar de serlo), para preguntarnos ¿qué es ser hombre?, ¿qué es ser mujer?, ¿qué es ser otro?, para desidentificarnos, para mesarnos la (ergo) barba, para desobedecer, para dar la cara, para hacer una travesura, para ser tu espejo empañado, para pasarla bien."

Al sol lánguido de la tarde sabatina algunas de las desobedientes mujeres mostraron sin pudor sus piochas ante la discreta mirada de escándalo de los transeúntes de la colonia Condesa, como la dramaturga Bárbara Colio, quien en su nombre lleva la fama y a quien le informaban sin que les preguntara:

-Las mujeres vestidas de hombre se fueron por allá -señalándole la Casa Refugio.-Pero si no estamos vestidas de hombre -les aclaraba la escritora bajacaliforniana acariciándose los pelos de la barba, pero envuelta en zapatillas y mallas beige y un vestidito negro.

Con su respuesta Bárba-ra, sincera al reconocer que nunca había logrado atraer tantas miradas como ese sábado, daba pie a un improbable debate sobre la gran diferencia entre lo que se ve y lo que se dice, o un análisis semiótico acerca de la validez relativa del famoso dicho: lo que se ve no se juzga.

Entre las bellas, velludas, velluditas también estaban Myriam Moscona, Francesca Gargallo, Mónica Nepote, Mónica Mayer, Carla Faesler y muchas más, todas respetables por irrespetuosas.

Pubis en la cara

Luego de una barbera y antioficial inauguración, todos los asistentes, velludos y lampiños, se desparramaron por los saloncitos de la casa refugio para ver a las peludas creadoras fotografiadas por Mariano Aparicio e Yvonne Venegas.

También pudieron apreciar las bárbaras intervenciones fotográficas (con barbas digitales) de Amaranta Caballero Prado y dos videos (en la semana proyectarán otros) de Adolfo Estrada, Maggie Valencia Triana, Alpha Elena Escobedo, Xóchitl Zepeda-Blouin.

En la espalda de una barbuda videograbada se leía: no tengo un pelo de tonta.

En el patio trasero de la casa también pudo verse una escena de una rasurada farsa melodramática -aunque el protagonista era una mujer barbuda de nombre Mauricio- de la obra Plagio de palabras. Debe reconocerse que el dilema del drama sí puso los pelos de punta (y las barbas a remojar) en su clasisismo: gay o no gay, esa es la cuestión.

Pegadas en las paredes, en carpetas se colocaron textos fotocopiados de varias creadoras peludas, para que fueran tomados por quien quisiera. En uno de ellos, titulado Inocencias barbadas, Ana Clavel bordaba sobre poblados pubis femeninos afeitados.

En otro, llamado La isla de las Mujeres Barbadas, Cristina Peri Rossi escribe en las primeras líneas: "En el continente de la Utopía, rodeada de mares (el Mar de la Melancolía, el Mar de Leche, el Mar de la Menopausia y el Mar de Espejo), se alza la isla de las Mujeres Barbadas, aquellas a quienes el vello del pubis se les subió a la cara por su facultad de amar a otras mujeres."¿Señora, por qué trae barba?

Mónica Mayer también puso sus fotocopias, tituladas La travesti involuntaria, donde cuenta que, aunque le encanta ser mujer, suelen confundirla con hombre. Los debates en su familia sobre el leninista qué hacer se acabaron cuando la invitaron a participar en la muy espectacular Inquietante e Internacional Semana de las Mujeres Barbudas.

"¡Ponerme la barba fue increíble! Primero noté cuán desnudo había estado mi rostro. Después observé que me gustaba acariciar mi propia barba. Por último comprendí que no me molestaba disfrazarme de hombre, sino ser travesti involuntaria. Ahora me dicen: '¿Señora, por qué trae barba?'"

Contra el mito

En dos cuartillas firmadas por Sayak/Margarita Valencia Triana, fechadas en Madrid, tituladas Welcome to Hairy Tales y colocadas junto a uno de los videos, se advierte:

"Cuidado: Esto es una irrupción táctica contra los mitos criptoreligiosos que acompañan a la idea de cuerpo y género.
Precaución:
No somos drags vaciadas de contenido, ni fashionistas extremas.
No somos kitsch-optimistas, ni exhibicionistas vulgares.
Somos lúdico-práctico-críticas."

El material expuesto en esta irrupción táctica podrá apreciarse toda la semana en la Casa Refugio Citlaltépetl.
El día 23, los Jueves literarios se asociarán a la semana barbuda. A la lectura podrán asistir todo tipo de hombres, mujeres y demás seres humanos con pelos en la cara. Un lugar virtual para saber más sobre este cruce de definiciones de género es: http://www.unblogpropio.blogspot.com/
sábado, junio 18, 2005
  YA ESTÁ AQUÍ

Finalmente, lo que usted tanto esperó. Para mirarnos con asombro, para cruzar definiciones de género como quien cruza la calle, para echar relajo, para celebrar cierta masculinidad propia (y cierta ajena), para ser monstruosas (o para dejar de serlo), para preguntarnos ¿qué es ser hombre?, ¿qué es ser mujer?, ¿qué es ser otro?, para desidentificarnos, para mesarnos la (ergo) barba, para desobedecer, para dar la cara, para hacer una travesura, para ser tu espejo empañado, para pasarla bien.

Hoy da inicio La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbudas.
Casa Refugio Citlaltepetl
(Citlaltepetl 25, col. Condesa)
Sábado 18 de Junio, 2005
18:00 hrs.

Fotografías de Mariano Aparicio (Guadalajara, Jal) e Yvonne Venegas (Tijuana, B.C.).
Foto Intervenida por Amaranta Caballero Prado (Guanajuato/Tijuana).
Estudio Fotográfico In Situ de Maritza López.Video de Adolfo Estrada (Toluca, Mex), Maggie Valencia-Triana (Zacatecas/Tijuana/Madrid), Xóchitl Zepeda-Blouin (Ciudad de México-Paris).Escena Teatral de Elena Guiochins (Ciudad de México), Plagio de Palabras.
Blog "Un Blog Propio" (www.unblogpropio.blogspot.com) del Colectivo La Línea (Tijuana-Madrid-Tierras Altas).
Textos de Cristina Peri Rossi (Uruguay/Barcelona), Vizania Amezcua(Nayarit/Guadalajara/Cd. México), Mónica Mayer (Cd. México), Françoise Roy (Guadalajara), Myriam Moscona (Cd. México), Mónica Nepote (Guadalajara/Cd. México), Noé Morales Muñoz (Cd. México), Amelia Suárez (Toluca), Maggie Valencia Triana (Tijuana/Madrid), Bárbara Colio (Mexicali/Cd. México), Ana Clavel (Cd. México), Elena Guiochins (Cd. México), Francesca Gargallo (Italia/México), Sandra Lorenzano (Buenos Aires/Cd. México/San Diego), Adriana González Mateos (Cd. México), Luis Felipe Lomelí (Guadalajara/Monterrey/Cd. México/Tlaxcala), Carla Faesler (Cd. México), Ishtar Cardona (Veracruz/Cd. México), Amaranta Caballero Prado (Guanajuato/Tijuana), Abril Castro (Tijuana), Cristina Rivera-Garza (Tijuana/Metepec).
Curaduría dirigida por Abril Castro (Tijuana).
Apoyo de Revista Tentación (Alejandro Páez) y Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM. (Marissa Belausteguigoitia), Casa Refugio Citlaltepetl (Philippe Ollé).
Vodka VK cortesía de Humberto González.

PASE A VER A LA MUJER BARBUDA!
ASÍ QUEDÓ POR DESOBEDECER A SUS PADRES!
NO SE LA(S) PIERDA!

--crg 
viernes, junio 17, 2005
  TANGO

La ciudad no eras vos
No era tu confusión de lenguas
ni de sexos
No era el cerezo que florecía -blanco-
detrás del muro
como un mensaje de Oriente
No era tu casade múltiples amantes
y frágiles cerraduras
La ciudad era esta incertidumbre
la eterna pregunta -quién soy-
dicho de otro modo; quién sos.


"Otra vez eros" 1994 
  BARBA EN DEBATE


La-más feminista. 
 
WELCOME TO HAIRY TALES
(A propósito de la Primera Semana Internacional de las Mujeres Barbudas)


I

ADVERTENCIA : Esto no es un cuento de hadas, esta es una Historia de barbadas.(This is a Hairy tale, not a fairy tale. Are you ready?)

ATENCIÓN : Esto no es un ejercicio auto-indulgente que compara los beneficios e inconvenientes del sistema de oposiciones aplicadas a los cuerpos. Esto no es un encuentro con fantasías fetichistas, ni visiones utópicas del concepto de representación, pero sí de su distopía.

CUIDADO : Esto es una irrupción táctica contra los mitos criptoreligiosos que acompañan a la idea de cuerpo y género.

PRECAUCIÓN: No somos drags vaciadas de contenido, ni fashionistas extremas. No somos kitsch-optimistas, ni exhibicionistas vulgares. Somos lúdico-práctico-críticas.




II


Una mujer que es un hombre que es una mujer que es una mujer
que es una mujer
¿Qué es una mujer?



Soy LA-QUE-NO-PIDE-PERMISO
LA-NO-DOY
LA-TAMPOCO-FÍO
LA-QUE-SE-MULTIPLICA
LA-YO-MISMA
LA-REFLEXIVA Y SIN-REVESES
LA-QUE-VA-A-DONDE-SEA
LA-QUE-NO SE CALLA
LA-QUE-SE-DEJA-LA-BARBA
LA-QUE-NO-TIENE-NI-UN-PELO-DE-TONTA.







III


Hairy Tales interroga: ¿Por qué y de qué manera lo que
llamamos ‘hombre’ es OPUESTO a lo que llamamos ‘mujer’?[1]

Dejamos claro que todo significante y significado se rigen por una arbitrariedad que puede ser tomada como liberadora.

Sabemos que el cuerpo ha sido tomado como simulacro político por excelencia, y que el poder opera reprimiendo/ transformando los cuerpos.

Buscamos revertir la represión del cuerpo a través de la intervención lúdica.

Incitamos a deconstruir[2] los ideales de belleza occidentales.

Dislocamos el sistema de oposiciones conceptuales derivado y aplicado a los cuerpos (géneros) que instituye en ellos una hegemonía patriarcal, heteropensante y totalizadora.

Cuestionamos cualquier lógica de la identidad a través de la acción (performance) para así re-trazar al ser y al sujeto.

En suma, con Hairy Tales desenmascaramos las identidades esencialistas de la subjetividad y las normas de género y sexo.[3]




SAYAK/MARGARITA VALENCIA TRIANA
LA LíNEA
MADRID. JUNIO 2005.


BEWARE: BECAUSE THERE IS A HAIRY LADY AROUND EACH CORNER. SMILE.
[1] Nótese que aquí se interroga la palabra opuesto como concepto que presupone una irreconciliación entre sujetos.
[2] Sabemos que el término deconstrucción ha sido objeto de infinidad de interpretaciones, abusos y mal entendidos. En nuestro caso lo usamos apelando a su sentido lúdico y a la vez crítico.
[3] Consideramos apropiado, aunque resulte obvio, dejar en claro que nuestros intereses han sido expuestos múltiples veces con anterioridad en muchos autor@s, sobre todo en aquellos que trabajan con Queer Theory. 
jueves, junio 16, 2005
  LA INQUIETANTE (E INTERNACIONAL) SEMANA DE LAS MUJERES BARBUDAS


Se trata de desmarcar el vello facial, apropiándoselo de formas lúdicas, inesperadas.

Se trata de desmarcar el género, volviéndolo tan flexible y cambiante como es.

Se trata de hacer una travesura. Se trata de pasársela bien.

El caso es que un grupo de narradoras, poetas, dramaturgas, todas de distintas generaciones, estamos participando en la Primera Semana Internacional de las Mujeres Barbudas, la cual dará inicio el 18 de junio en la Casa Refugio Citlaltépetl.

Ahí se exhibirán fotografías barbadas, se leerán textos y se expondrán instalaciones ahora mismo en su proceso de creación. Una parte importante del proyecto consiste en intervenir fotos propias, añadiéndoles barbas a través de un sencillo proceso de photoshop, para luego subirlas a sitios específicos en la red.


www.unblogpropio.blogspot.com

www.cristinariveragarza.blogspot.com

www.amarantacaballero.blogspot.com


Otra parte fundamental del proyecto consiste en posar, con barbas, para una fotografía profesional tomada por Mariano Aparicio. Estas fotos profesionales formarán parte también del manuscrito que esperamos conformar con textos e imágenes barbados.

Fotografías in situ el día de la inauguración. Lleven sus barbas!

Se trata también de llenar nuestros espacios cotidianos con carteles de ciertas mujeres barbadas (escuelas, calles, bibliotecas, antros).

Se trata, si así lo desean, de llevar barba a cualquier plática o foro en que participemos durante esa semana.

Se trata de ser otro de otra de otro.

Se trata de un experimento con la alteridad.

Esta es una invitación.

La inquietante semana de las mujeres barbudas se acerca, se acerca, se acerca...Y, claro, amigos barbados del mundo, uníos!


--crg 
martes, junio 14, 2005
  BARBA EN DESPARPAJO


Esplendorosa y sin peinar. 
lunes, junio 13, 2005
  BARBA AZUL


La barba traduce el color y la palabra. 
jueves, junio 09, 2005
  ALERTA


La barba rodea, los ojos dicen. 
martes, junio 07, 2005
  DESDE MADRÍ


La barba en un perfil junto a ventana. 
lunes, junio 06, 2005
  CLAUDIE DADU


Artiste plasticienne


Art corporel comportemental light interview télévisé : France 5 UBIK 
  TRES HERMOSILLAS BARBAS


Al calor del pelo, en Hermo, siempre: una buena barba
  PENETRANTE Y DIRECTA


La bárba(ra) observa desde la mismísima boca del lobo. 
jueves, junio 02, 2005
  MIRADA BARBADA


De frente, guerrera y a los cuatro vientos. 
Este es nuestro ciberestudio. Aqui venimos a escribir lo que Afuera escribimos de otras maneras.

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